El Grupo VW anunció un fuerte recorte en su programa de competición internacional. Después de 18 años y 13 triunfos en Le Mans, Audi se retiró del Mundial de Resistencia (WEC). Y, luego de tres años de dominio absoluto (cuatro títulos mundiales y 42 victorias), Volkswagen renunció al Mundial de Rally (WRC).

El recorte de presupuesto se debe a los fuertes ajustes internos que está realizando el consorcio alemán, para hacer frente a los juicios y acuerdos legales por el escándalo conocido como Dieselgate. El Grupo VW deberá pagar 15 mil millones de dólares para poner fin a las demandas por el fraude con las emisiones de gases contaminantes (leer más).

El anuncio llega, además, justo cuando los dos equipos de competición más importante del grupo estaban haciendo frente a rivales más fuertes. El dominio de Audi en el WEC estaba siendo opacado por el poderío creciente de Toyota y Porsche (perteneciente a VW Group, aunque con finanzas separadas). En el rally, VW aprovechó tres años de carreras casi en solitario, aunque este año sintió la presión de Hyundai. En 2017, se espera el regreso de los equipos Citroën y Toyota.

Tras la renuncia al WEC, Audi concentrará sus esfuerzos en categoría que demandan menores inversiones, como la Fórmula E. Volkswagen, por su parte, apostará al Mundial de Rallycross y anunció que volverá a los rallys con la próxima generación del Polo, aunque en la división más económica R5.

La renuncia de VW y Audi a la alta competición será efectiva a partir de diciembre próximo. Las dos marcas ya tenían desarrollados sus autos de rally y resistencia para 2017. Los proyectos fueron cancelados y ni siquiera se ofrecerán a equipos privados.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com