“Hay un antes y un después de haber manejado un Mustang”. Con estas palabras, el director de Marketing y Producto de Ford Argentina, Ricardo Flammini, arrancó el segundo día de lanzamiento del deportivo del Óvalo en el país.

El primero fue el martes pasado, junto con la inauguración del #MustangHall en Palermo (ver nota). Allí arrancó la venta oficial de la única versión que se comercializa por ahora en nuestro mercado: Mustang GT Automático (ver equipamiento y precio).

Y hoy, jueves, fue el momento de tener un primer contacto con el auto. El evento se realizó en el Autódromo de Buenos Aires, que fue cerrado exclusivamente para esta prueba. Ford llevó en total ocho autos al Gálvez: seis titulares y dos muletos.

No fue necesario utilizar los autos de reserva, pero estaban ahí por las dudas. Los autos serían manejados por periodistas especializados, pero también por la Revista Gente, Radio Metro y otros medios que le agregan una cuota de masividad a este lanzamiento histórico de Ford Argentina.

Por eso, el contacto fue corto -sólo tres vueltas al volante, más tres vueltas de acompañante-, con la expectativa de poder realizar una crítica de varios días de duración, más adelante.

Tuve la enorme suerte de formar equipo con el cordobés Federico Villagra. El famoso Coyote, de 47 años, es el máximo campeón de la historia del rally nacional: 11 coronas, desde 1997 hasta hoy.

“Vamos a correr sobre el circuito 5”, me contó Villagra al llegar. “Es cortito, pero vas a poder acelerar a fondo en varios sectores”, aclaró.

El Mustang que nos tocó tenía el color más espectacular: Rojo Sport.

Tomé el volante en primer lugar. En septiembre de 2014 -hace ya dos años y también por invitación de Ford Argentina- pude manejar un día entero un Mustang GT y otro Ecoboost por las rutas de California (leer crítica).

Aquella fue una experiencia inolvidable, pero fue genial volver a sentarse hoy al volante de este auto. Es un deportivo bien yanki, con detalles clásicos, pero muy bien terminado: con perillas en aluminio, un genial volante en cuero cosido, con levas del cambio y butaca de ajuste eléctrico.

La posición de manejo es bien deportiva: con la cola cerca del piso, las piernas lanzadas hacia adelante y la trompa que queda allá, a lo lejos.

Después está el sonido del V8. Este 5.0 litros de 421 caballos y 530 torques se siente más adentro del habitáculo que en el exterior. Son cosas de las normativas de contaminación sonora moderna (un verdadero despropósito, cuando se trata de un V8, pero bué).

Con la caja secuencial en modo Sport y la ayuda de las levas, el manejo es muy sencillo. Pie derecho a fondo y ahí vamos. El Mustang GT AT acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos. Pero, por primera vez en su historia, lo importante ya no es cómo anda en línea recta: también cuenta cómo dobla.

Con esta generación, Ford abandonó el histórico eje de torsión trasero y se animó a colocar un esquema posterior independiente, multibrazo. También se trabajó el reparto de peso. Es un auto muy neutral, que recién empieza a sacar la cola cuando se lo lleva muy al límite. Es un muscle car pensado para todo tipo de públicos, nada de “widow-makers”.

En modo Sport, la caja secuencial retiene el cambio seleccionado por el conductor y no pasa al siguiente (a no ser que se lo pidas desde la leva). Es impresionante sentir cómo un motor tan grande, con cilindrada de camión, puede llegar y mantenerse sin problemas hasta casi 7.000 rpm.

La dirección tiene tres niveles de dureza, con asistencia eléctrica. Se puede manejar con la suavidad de un sedán confortable o con la exigencia de un deportivo de más de 400 burros.

No me permitieron desconectar el control de estabilidad. Tampoco probar el Line Lock (ver video). Eso quedará para otra oportunidad. Por hoy, me quedé con el recuerdo de haber llegado a 200 km/h con un Mustang, al final de la recta del Gálvez.

Entonces fue el momento de pasarme al asiento del acompañante. “El Mustang no es el auto más potente que manejé, pero sí es el deportivo de calle más equilibrado que probé en mi vida”, me contó el Coyote Villagra, mientras se acomodaba en el asiento del conductor.

El resto fue dedicarme a disfrutar -y a preguntarme por qué manejo tan mal-. Villagra es un verdadero artista del volante. No jugó ni hizo maniobras delirantes, en las tres vueltas que dio. Pero me mostró qué tan rápido se puede ir con este auto, sin deslizar, sin patinar y sacándole todo el jugo a cada gramo de grip de los neumáticos.

El piloto que alguna vez se hizo famoso por llevarse puesto un caballo, hoy me regaló un recuerdo inolvidable con un pony.

C.C.

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Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Seis Mustang en pista, dos más de muleto y el box que Ford Argentina montó en el Gálvez.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Así, el Autódromo porteño se sumó a la #MustangWeek.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Había para elegir color, todos en versión GT y con caja automática.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Butacas más cómodas que deportivas, con ajuste eléctrico.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Asiento trasero diminuto, pero con anclajes Isofix.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Detalles de terminación muy bien cuidados.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Dos años después, después de aquella experiencia en California, volvemos a encontrarnos.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Volante en cuero cosido y con levas del cambio.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Perillas tipoavión, en aluminio pulido.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
En el Mustang, hay ponies hasta en el llavero.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
El baúl tiene 408 litros de capacidad.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Pero lo mejor está bajo el capot: V8 5.0 de 421 cv y 530 Nm.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Carrera de Mustang eléctricos, mientras esperás tu turno.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Hora de ponerse el casco.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Hora de elegir auto: Rojo Sport.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Y acompañante: Federico "Coyote" Villagra.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Tres vueltas para Autoblog.

Sobre el circuito Número 5.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Doscientos kilómetros por hora al final de la recta.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Y tres vueltas magistrales del Coyote Villagra.

Experiencia Ford Mustang en el Autódromo
Hay ganas de más. ¿Veremos un Mustang en el garage de Autoblog? Dedos cruzados.

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