Sí, en estos días, todas las automotrices quieren tener una pick-up. Es uno de los segmentos más rentables de la industria mundial y está en plena expansión en todos los mercados. Por eso, en su ambicioso plan de dominio planetario, la automotriz norteamericana Tesla anunció que en una segunda etapa de crecimiento fabricará pick-ups, camiones y buses eléctricos.

Elon Musk, fundador de Tesla, es un conocido fan de la tradición americana por las camionetas. Y, desde que comenzó a fabricar autos, viene hablando de una pick-up.

“Me encantaría hacer una pick-up. Algo con un centro de gravedad bien bajo, para un manejo deportivo, suspensión neumática y mega-torque”, declaró Musk.

Para este nuevo proyecto, Tesla es más ambiciosa que nunca: su objetivo es competir de manera directa contra la Ford F-150. La pick-up del Óvalo es la más vendida de su segmento desde hace 30 años. Y es el vehículo, de cualquier tipo, más vendido en Estados Unidos desde hace 15 años.

Ya se conocieron los primeros datos oficiales del vehículo. Tendría un peso máximo de 2.300 kilos, con una capacidad de carga de una tonelada. El motor eléctrico entregaría un torque mínimo de 525 Nm a las cuatro ruedas. Son características de una pick-up turbodiesel del segmento mediano.

La autonomía mínima con la que se trabaja para este proyecto es de 355 kilómetros para una carga completa de baterías.

Por la definición de Musk, la Tesla Pick-Up se posicionaría en el sub-segmento de las chatas más modernas y equipadas. La pick-up de Mercedes-Benz (y ahora también BMW) podrían ser sus competidores más directos.

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