En 1907, cuando los pocos autos que había en la Argentina eran importados, el inmigrante español Manuel Iglesias fabricó en Campana el primer automóvil argentino.

Tenía chasis de largueros, lugar para dos personas y un motor monocilíndrico. La creación de Iglesias, cuya réplica se exhibe hoy en el Museo de Campana, fue el primer grito de independencia de una industria automotriz nacional que todavía nadie soñaba en la Argentina.

Por eso, con motivo de los 200 años de la declaración de la independencia nacional, pensamos que es una buena ocasión para recordar la historia de un pionero con ruedas.

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Nota del sitio Autohistoria Manuel Iglesias y el primer auto íntegramente argentino

Por Gustavo Feder

El primer auto construido en Argentina con componentes nacionales fue obra de otro inmigrante español, Manuel Iglesias. Nacido en Carbia, Pontevedra el 22 de enero de 1870, Don Manuel arribó a nuestro país en 1884 e inmediatamente comienza a trabajar en una chacra de la localidad bonaerense de San Isidro. Poco tiempo después se traslada a San Martín con una carta de presentación escrita por sus padres y un amigo le da albergue y trabajo en una carpintería donde rápidamente aprende el oficio.

En 1889 ingresa al Departamento de Ingeniería de los talleres ferroviarios del FCCA de San Martín donde toma contacto con la tecnología de punta en ese momento vinculada a la máquina de vapor para uso ferroviario. Completa su formación de mecánico con la lectura de revistas y libros de física y mecánica. En sus ratos libres construye un torno a pedal y con este parte del mobiliario del dormitorio y comedor de su casa. A fines del siglo XIX logra comprar su primer motor a explosión con el que realiza las primeras experimentaciones. Poco tiempo después pide el pase a Campana ingresando al departamento de coches y vagones del FCCA. Se instala con su familia en la casa de Colón nº 226 de esa ciudad. Influenciado por las notas sobre automóviles y aviones publicados por la revista Caras y Caretas, surge en Iglesias la idea de construir su propio automóvil.

El Auto

En 1903 comienza la planificación y construcción de las primeras piezas de su vehículo utilizando el torno a pedal, herramientas caseras de su construcción y la casa de la calle Colón como taller.

El diseño era utilitario y simple. Se trataba de un vehículo con capacidad para dos personas construido sobre un chasis rectangular de largueros, un eje rígido adelante que incorporaba la dirección y un eje trasero con diferencial. Equipado con un motor monocilíndrico de 1938 centímetros cúbicos con válvula de escape a la cabeza y ubicado en la parte delantera. El cilindro era ciego, es decir sin tapa postiza y la cámara de combustión estaba dividida en dos partes. La superior albergaba al pistón y la válvula de escape, en tanto la inferior forma la antecámara que aloja la válvula de admisión y la bujía de encendido. El arranque del motor se realizaba por manivela. El vehículo carecía de acelerador y el regulador de revoluciones mantenía constante el giro del motor en 400 RPM. Podía alcanzar los 12 km/h.

El asiento del conductor estaba realizado íntegramente en madera, su forma se asemejaba a un banco con respaldo y contaba en su parte inferior con un espacio cubierto para guardar diversos objetos. Las ruedas eran de rayos de madera con llantas de hierro sin cubiertas. En su trompa alojaba los tanques de agua y nafta. Un detalle importante es la ausencia total de rodamientos, todos los puntos de fricción eran absorbidos por bujes de bronce. Exceptuando la bujía y el magneto, el resto de las piezas fueron construidas artesanalmente por Manuel Iglesias.

Finalmente, el 20 de noviembre de 1907, luego de cuatro años de intensa construcción, Iglesias, junto a su esposa que ese día cumplía años, recorrió con su auto las polvorientas calles de Campana ante el alboroto y asombro de sus vecinos.

Olvido, restauración y Ley Provincial

Pocos años después, Iglesias decide desmantelar el auto y utilizar su motor para hacer funcionar una bomba de extracción de agua y una sierra para cortar leña. En 1950 cuando cumplía 80 años su hijo Juan Carlos vuelve a poner en marcha el motor.

Don Manuel Iglesias fallece en San Martín el 15 de enero de 1955, ignorando por completo la trascendencia de su obra.

En 1971 el Ingeniero Lucius, director del Instituto Americano de Motores, donde Juan Carlos Iglesias (duodécimo hijo de Don Manuel) era profesor de la cátedra de motores diesel, decide restaurar el vehículo y lograr su reconocimiento como primer automóvil argentino. Para ese entonces sólo se encontraban en perfecto estado y funcionamiento el motor, el diferencial y parte de la caja de velocidades. Se inician gestiones ante las autoridades nacionales del Rotary Club, se busca documentación y testimonios de testigos de la época. Entre 1972 y 1973 se reconstruye por completo el auto y se crea una comisión para construir un monumento que finalmente se inaugura el 25 de noviembre de 1973 en la plaza Eduardo Costa de Campana. El 2 de octubre de 1975 la legislatura de la Provincia de Buenos Aires, aprobó el proyecto presentado por el senador Don Julio Armesto, sancionando la ley Provincial 8501, por la cual la ciudad de Campana fue oficialmente declarada "Cuna del Primer Automóvil Argentino" y se instituye el último domingo de noviembre como "Día del Automóvil Argentino". Actualmente, la obra de Don Manuel puede ser apreciada en el Museo del Automóvil de esa ciudad.

G.F.

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Manuel Iglesias y el auto de la Independencia
El auto de Manuel Iglesias se exhibe en el Museo de Campana, en la provincia de Buenos Aires.

Manuel Iglesias y el auto de la Independencia
También existe una réplica que se usa para exhibiciones. Click en la imagen para ampliar la ficha técnica.

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