Desde Nürburg (Alemania) – El circuito de Nürburgring tiene una historia muy especial para los argentinos. Juan Manuel Fangio, Carlos Reutemann y Oreste Berta protagonizaron verdaderas epopeyas en el Infierno Verde alemán.

Esta mañana se escribió una nueva página de ese libro, cuando José María “Pechito” López marcó la pole position para la carrera de mañana del WTCC. El cordobés ya ganó acá el año pasado, en su debut en esta pista y en la primera presentación del Mundial de Turismo en el Nordschleife.

Autoblog participó este mediodía de una rueda de prensa en la carpa de Citroën Racing, donde López habló de lo que significa correr en el circuito más largo y difícil del planeta.

-En esta carrera de Nürburgring se corre usando los dos circuitos. El de Grand Prix de cinco kilómetros y el Nordschleife de 22 kilómetros. La carrera comienza en la pista de Grand Prix, que es un autódromo internacional normal, pero cuando se termina eso entrás al bosque: al circuito histórico. ¿Qué sentís cuando ingresás ahí?
-Es bastante especial. Es difícil describirlo. Es como que venís en una pista normal, en tu mundo de todos los días, y de repente frenás y te metés en otro planeta. Y cuando lo digo se me pone la piel de gallina. Es muy diferente a todo. Todo se cierra. Es un tubo verde. Todo el pavimento está pintarrajeado con aerosol. Y encima la velocidad va subiendo cada vez más. Es muy intenso.

-¿Y el auto cómo lo siente?
-El auto para Nürburgring tiene una puesta a punto diferente a la de todo el año. Es un auto malo en el circuito de Grand Prix, porque el foco está puesto en el grip pobre del Nordschleife. Es muy intenso. Recién cuando tomás la última curva y entrás a la recta, tenés unos 20 segundos para recuperarte de lo que es esta pista. Ahí llegamos a unos 260 km/h. No es mucha velocidad, porque el auto acá tiene mucha carga aerodinámica. Lo que es impresionante es la velocidad que se logra en las curvas.

-¿Tenés presente la historia que representa este circuito para los argentinos? Acá ganó Fangio su mejor carrera en 1957. Acá corrieron los Torino de Berta en 1969. Acá ganó Reutemann en 1975. Acá falleció Pinocho Marimón en 1954. Y ahora vos estás haciendo historia. ¿Sentís todo eso mientras acelerás en el Nordschleife?
-Lo siento mucho. Representa mucho para mí. Llegás acá y vez el nombre de Fangio, de Reutemann, de Marimón. Yo no viví todo eso, pero lo tengo hecho carne desde chiquito. Debe ser uno de los circuitos con más historia para los argentinos. Y todo eso influye mucho en mí. Se siente, lo siento mientras corro.

-Fangio contaba la anécdota que, en 1957, cuando perdió un minuto de tiempo en boxes y se le escaparon las Ferrari, se le ocurrió que para alcanzarlos lo que tenía que hacer era lo siguiente: poner un cambio más en cada curva. Y así los alcanzó, ganó su quinto título y la mejor carrera de su vida. ¿Te imaginás lo que significa hoy poner un cambio más en cada curva de este circuito?
-¡Es que en esa época eran unos héroes! Girar en esa época y con esos autos, era algo sólo para héroes. Perdón por lo que voy a decir, pero Fangio tenía unos huevos así de grandes. Mirá que ya pasaron más de 60 años, la seguridad aumentó mucho y aún se siente el peligro de este circuito. El pavimento no es el mejor y en un tramo pegamos un salto de hasta medio metro de altura. Es impresionante. Pero todavía más impresionante para mí era la época de Reutemann. Porque la seguridad seguía siendo mínima y los autos eran mucho más veloces. Era una época muy peligrosa. Esos autos sí que volaban.

-¿Y cómo es el Nordschleife cuando llueve, como pasó hoy y tal vez ocurra mañana?
-Ya no se disfruta tanto, porque el grip de la pista es muy malo. Se pierde mucho tiempo, casi un minuto y medio por vuelta.

-¿Te siguen molestando los 80 kilos de lastre que te pusieron este año para emparejarte con la competencia?
-Se siente, pero en este circuito no afecta tanto, porque vas en tercera y cuarta marcha, así que la inercia ya no afecta tanto. Los que más sufren con el lastre en este circuito son los frenos, con tantas bajadas con curvas, donde hay que exigir mucho la frenada. Pero hoy, en particular, no se sintió: hoy mejoré en la clasificación el mejor tiempo del año pasado. Le bajé dos segundos. Y eso es porque el nuevo auto es muy bueno.

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Pechito: “Fangio tenía unos huevos así de grandes”
Con 80 kilos de lastre y pista húmeda, Pechito hoy mejoró en dos segundos su mejor vuelta del año pasado.

Pechito: “Fangio tenía unos huevos así de grandes”
¿El secreto? Ese pie derecho siempre a fondo.

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