Desde el Parque Nacional Patagonia (Santa Cruz) – Sacar buenas fotos en la Patagonia es muy fácil. El horizonte infinito, los colores de la tierra y el cielo de nubes únicas, dibujadas por ese viento del carajo. Sólo es cuestión de apuntar y disparar. Algo bueno siempre sale.

Cuando era demasiado chico como para tener una cámara de fotos –en mi época, era la tercera compra más cara de una familia, después de la casa y el auto- inventé mi propio sistema para retratar paisajes patagónicos. A los cinco años, cuando un lugar me impresionaba mucho, lo miraba bien fijo durante unos segundos, después cerraba los ojos con fuerza y hacía todo posible para grabar esa imagen en mi cerebro.

Aún hoy guardo en la cabeza las instantáneas de los viajes con mis padres. Un zorro colorado en medio de la nieve, en Ushuaia. Una noche de estrellas imposibles, en San Martín de los Andes. Los manzanos de la familia Gáspari, en Villa Regina. El lobo marino que atacó a mi hermana, en Puerto Madryn.

Cuando Toyota Argentina me invitó a manejar durante cuatro días la nueva Hilux por Santa Cruz (ver notas), cargué en mi mochila la cámara y varios accesorios. Pero al ver que nos acompañaban profesionales como Rafael Delceggio, decidí enfundar mi humilde Nikon y me dediqué a jugar con la camarita del celular.

Mi iPhone 5C no tiene una gran lente, pero la calidad de resolución es correcta y el modo panorámico permite retratar con fidelidad la inmensidad de la Patagonia.

Una tarde, al término del segundo día de la travesía, estábamos en la Estación Biológica del Proyecto Macá Tobiano, junto al fuego, mientras un cordero a la cruz acumulaba más de cinco horas de cocción. De pronto se largó a llover. No fue un temporal. En esta zona del país precipitan apenas 250 milímetros al año. Fue una fina llovizna que, en pocos minutos, se convirtió en aguanieve.

El sol estaba a punto de esconderse y salí a buscar el arco iris. En los campamentos de mi infancia me repetían que para encontrar el arco iris siempre había que ponerse de espaldas al sol. Y ahí estaba la recompensa por ese recuerdo: un insólito arco iris doble, apoyado sobre las mesetas.

Pero lo interesante no estaba de espaldas al atardecer. Estaba de frente. Justo ingresaba una Hilux al campamento, en el momento exacto en que se escondía el sol. Me agaché con el celular y disparé. Rafa Delceggio y otros más se unieron para hacer sus propias tomas de ese momento.

Sólo recién después, al ver el resultado, descubrí que sacar la mejor foto de mi vida había sido demasiado fácil. La épica que siempre había imaginado para este momento no estaba en la técnica ni en el equipo.

La Patagonia lo hizo de nuevo.

C.C.

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“La mejor foto que saqué en mi vida”
Los Antiguos. Experimentando con el celular, hay que mejorar los contrastes. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
Laguna de meseta patagónica: hábitat natural del Macá Tobiano. Ver en alta resolución.


“La mejor foto que saqué en mi vida”

-¿Y, ya vieron al Macá? (ver en alta resolución)

-Tobía, no.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
La vieja Hilux del Proyecto Macá Tobiano, junto a las nuevas Hilux de la travesía. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
La nueva chata de Toyota trepa más que botinera interesada. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
Parque Nacional Patagonia, lugar exacto donde el Diablo perdió el poncho. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
En estas picadas no se corre. Se resiste. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
La estepa es tan desolada que podés ir caminando a buscar ese pedacito donde da el sol (derecha). Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
Un descanso a 2.000 metros sobre el nivel del mar. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
Cae aguanieve en la Estación Biológica. Pero el cordero sigue su marcha. La copia en alta resolución la guardamos para nuestro fondo de pantalla.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
El doble arco iris. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
"La mejor foto que saqué en mi vida", según C.C. Ver en alta resolución.

“La mejor foto que saqué en mi vida”
Y el backstage captado por Andrés Barcos. Ya se pueden imaginar quién es el que menos se agacha.

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