Varias automotrices se disputaban la primicia, pero al final el premio se lo llevó un amigo de Mauricio Macri: el Presidente visitó la semana pasada a la primera fábrica de vehículos durante su mandato. Y la elección recayó sobre la ensambladora de motos Corven, propiedad de Leandro Iraola.

En la recorrida del establecimiento de Venado Tuerto (Santa Fe), Macri se probó una Bajaj Rouser RS200 y realizó un anuncio: impulsará en el Congreso la sanción de la Ley de la Moto.

Es un proyecto surgido de las ensambladoras de motovehículos agrupadas en Cafam, que propone que existan incentivos del estado para favorecer la producción local y aumentar las restricciones a los productos terminados. La iniciativa contempla diferentes etapas para aumentar la integración de piezas locales y para generar más puestos de trabajo.

Al mismo tiempo, el proyecto fija restricciones para que este proteccionismo no afecte los precios de venta al público: “Dicha ley deberá complementarse con el mantenimiento de un nivel de precios de productos totalmente accesibles para el público, de manera de permitir sin dudas continuar con el crecimiento que el sector ha experimentado en los últimos años”, reza la propuesta de Cafam.

Desde el Ejecutivo, los responsables de impulsar la inciativa en el Congreso serán el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Industria, Martín Etchegoyen.