Desde Punta del Este – PSA Peugeot Citroën Argentina aprovechó la carrera de la Fórmula E en Uruguay para acompañar al equipo DS Virgin Racing en esta categoría de autos eléctricos (ver nota) y para ofrecer un primer contacto de la prensa con los futuros lanzamientos de Citroën, que ya están disponibles en el país vecino: C4 Cactus y C-Elysée (ver nota).

La actividad estuvo encabezada por Luis Basavilbaso, que desde mediados de este año se convirtió en el nuevo director general del grupo francés en nuestro país. Fue una ocasión perfecta para conocer la opinión de uno de los principales líderes de la industria automotriz local, sobre las primeras medidas económicas del gobierno de Mauricio Macri y cómo impactarán en el mercado 2016.

El diálogo de Basavilbaso con un grupo de periodistas argentinos, entre los que estaba Autoblog, se reproduce a continuación.

-El 2015 fue un año con muchos cambios para el mercado automotor argentino, ¿qué balance hacen desde PSA Peugeot Citroën Argentina?
-Más allá de todos los cambios que hubo podemos decir que fue un año muy bueno para la compañía, sobre todo para Peugeot y Citroën. DS, por ser una marca con un posicionamiento premium, tuvo las mismas restricciones de las otras marcas en ese segmento, por los impuestos internos y las restricciones de divisas para importar, por eso pudimos comercializar sólo el modelo DS 3. Para el mercado en general fue un año extraño, con muchas restricciones y distorsiones. Fue el único año de mi carrera en esta industria donde vi que la demanda superaba a la oferta. No recuerdo haber vivido antes algo así. Más allá de eso, fue un año bueno, incluso mejor de lo que esperábamos. El primer semestre arrancó con caída del mercado, pero en el segundo semestre la tendencia se revirtió. Desde el punto de nuestras marcas, superamos los objetivos y mejoramos mucho en el servicio de atención al cliente.

-En su primera semana, el nuevo Gobierno anunció tres medidas que impactan de manera directa en el mercado automotor: se anunció la eliminación del cupo para la importación, se anunció un bono para que las empresas puedan cancelar las deudas con sus casas matrices y se anunció el fin de los impuestos internos. ¿Qué análisis de estas medidas realizan desde PSA?
-Me animo a medias, porque son medidas que se anunciaron, pero que todavía no se reglamentaron. Son medidas que apuntan a normalizar el mercado automotor argentino y a volver a tener reglas de juego claras para todos. Hasta que las medidas no se pongan formalmente en marcha no podemos hacer un análisis completo. Pero estamos en vías de normalización.

-¿Estos anuncios modifican los planes que tenían para el 2016?
-Es muy probable, porque en septiembre y octubre, como hacemos todos los años, intentamos imaginar un contexto para el 2016, y con ese análisis armamos nuestro plan para el mediano plazo. La realidad es que la liberación del cepo en el mes de diciembre no estaba contemplada en ese plan. Así que es un cambio muy fuerte de contexto. Por eso, seguramente algunos planes cambiarán. Pero reitero: es un camino de normalización.

-En este camino de normalización, ¿veremos cambios en la estrategia de Peugeot, Citroën y DS en la Argentina?
-La estrategia no cambió, lo que hicimos en estos años fue adaptarnos a las circunstancias del mercado. En la medida en que el mercado se normalice volveremos a nuestra estrategia global habitual.

-Con este nuevo escenario, ¿cómo queda parada la planta de PSA en El Palomar?
-Nuestro objetivo es seguir siendo rentables. Se pueden hacer planes a futuro, pero no esperamos cambios en lo inmediato. Tengamos en cuenta que las medidas adoptadas por el nuevo Gobierno fueron anunciadas hace apenas una semana. Pero, evidentemente, las condiciones para invertir en la Argentina mejoran.

-¿Sólo por la devaluación?
-No sólo por eso, sino por la normalización en general de las normas de la economía del país. Normas lógicas y claras que hacen que la Argentina se vuelva más previsible para todo el mundo. Por eso es muy probable que se produzcan nuevas inversiones.

-¿Estos cambios mejoran también la competitividad frente a Brasil, que es el principal cliente de El Palomar?
-Con respecto a Brasil hay que decir que en estos años el país devaluó un 66% y tuvo una inflación de apenas el 18%. En particular, los precios de los autos aumentaron muy poco. Por eso, no creo que los autos fabricados en la Argentina tengan mejores chances por estas nuevas reglas de juego. Los autos brasileños van a seguir siendo muy competitivos.

-¿Cuántos vehículos piensa que se patentarán en la Argentina en 2016?
-Hoy tengo un gran signo de interrogación. Creo que el primer trimestre tendrá una demanda menor, pero con un mercado que se irá recuperando a mediados de año hasta transformarse en un panorama muy bueno en el segundo semestre, que termine compensando el arranque más lento que tendrá el comienzo del año. De todas maneras, un mercado de unas 610 mil unidades, como terminará siendo este 2015, nos parecería muy bueno para el año que viene. Este reacomodamiento debería permitirle a Peugeot volver a su participación histórica del 10% del mercado y a Citroën recuperar el 5% habitual. La evolución la iremos viendo según la demanda. Por eso, con los cambios de reglas, y como dice el GPS, “recalculando”.

-Hablamos mucho de las medidas del nuevo Gobierno, ¿pero qué balance hacen desde PSA de la última década en la Argentina?
-En la última década nuestra industria y nuestro mercado crecieron mucho. Llegamos a tener un mercado de casi un millón de vehículos en 2013 y hoy, después de una gran caída, estamos cómodamente por arriba de los 600 mil. Podemos decir que el mercado creció y ya nos cuesta imaginarnos mercados por debajo de las 500 mil unidades. Y antes de esa década veníamos con mercados de entre 200 mil y 300 mil unidades. En ese sentido, la industria automotriz debería estar muy satisfecha. Para lograrlo hubo mucho esfuerzo, mucho trabajo y muchas inversiones, tanto en la industria como en las redes de concesionarios.

-Con respecto al lanzamiento de nuevos productos para el 2016, ¿se anima a mencionar las novedades que tendrán las tres marcas de PSA en la Argentina?
-La última novedad que tuvimos, muy importante para nosotros, fue el Citroën C3 Aircross (leer crítica). Y en el primer trimestre estaremos lanzando el Peugeot 2008. Son dos modelos muy importantes porque se fabrican en la región. En particular, el 2008 es un vehículo que tiene el éxito garantizado en la Argentina, con muy buen diseño y mecánicas eficientes. De hecho, es un éxito rotundo en Brasil. Lo que también se verá en el 2016 es la reaparición o el relanzamiento de modelos que tuvimos que dejar de importar en los últimos años por las restricciones del mercado. En la medida que el mercado se normalice, volveremos a componer las gamas de la misma manera que antes. Es decir que tendremos una gama de lanzamientos mucho más amplia.

-Cuando los cambios son tan repentinos, ¿qué importancia cobra la audacia de las primeras decisiones que se tomen en los próximos meses?
-Sin dudas, es un momento para hacer apuestas y los más audaces probablemente puedan ganar terreno en estos primeros meses. El tema es que las decisiones no sólo deben ser audaces: también tienen que ser las correctas.

-Hace dos meses tuvimos la oportunidad de conocer por dentro la planta de El Palomar (ver nota) y conocer en persona al espectacular grupo humano que trabaja ahí. Por otro lado, llegadas las 15 hs, la planta se vaciaba por completo porque no existía otro turno de producción. Además, al ver los modelos que se producen ahí uno puede ver que no son modelos con una gran demanda en mercados de exportación. ¿Qué debería pasar para que El Palomar fabrica modelos más atractivos para el mercado interno, para exportación y para que se saque provecho de la capacidad instalada de la planta?
-Bueno, una de las cosas que tenían que pasar ya ocurrió: fue la liberación del cepo cambiaron y la normalización del tipo de cambio en la Argentina. Entiendo que eso ya de por sí hace a la Argentina más competitivo. Y cuando un modelo se puede ofrecer un poco más barato, tal vez lo que no era tan atractivo a determinado valor sí lo es a un precio más accesible. Los vehículos que fabricamos en El Palomar se hacen pensando en nuestro principal mercado de exportación, que es Brasil. El C4 Lounge fue un modelo pensado para Brasil, pero hasta la semana pasada no éramos competitivos. Desde hace una semana nos estamos volviendo mucho más competitivos y debería reactivarse la demanda. También hay que reconocer que, hace unos años, todas las estimaciones hablaban de un mercado de cinco millones de autos al año. Y hoy, mediante la crisis que se vive en Brasil, nos encontramos con un mercado de 2,4 millones de autos. Sobra capacidad productiva y toda la situación sea más difícil.

-¿Influyen también los salarios más elevados que se pagan en la Argentina con respecto a los sueldos de Brasil?
-Es muy difícil ese aspecto. De todas maneras, hay que entender qué significa el costo agregado de una fábrica de autos. En el precio final de un auto está en el orden de apenas el 10% del valor del vehículo. Todo el resto de la formación del precio viene de los proveedores y de la carga impositiva. Por eso, hay que mirar la cadena de valor completa.

C.C.
Fotos: Juan Lopetegui

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