La semana pasada, Mercedes-Benz realizó uno de los anuncios más relevantes para la industria automotriz 2015: la firma alemana confirmó que competirá en el segmento de las pick-ups medianas, con un producto que se presentará antes de 2020.

Será la primera vez que una marca premium se lance a competir contra las Hilux, Ranger, Amarok, S10, Frontier, L200 y demás, con un producto que tiene grandes chances de fabricarse en la Argentina (leer más).

La noticia sorprendió a muchos, pero no a los lectores de Autoblog. En junio de 2012 publicamos el primer trascendido sobre este proyecto. Y en mayo de 2013 ya teníamos los elementos suficientes para lograr que hasta el presidente de Mercedes-Benz Argentina confesara su interés en este segmento.

Como suele ocurrir en estos casos, la primicia fue una combinación de estar en el momento justo y en el lugar indicado, sin olvidar una dosis de suerte.

En junio de 2012, Mitsubishi Argentina celebró el Día del Periodista en un campo de San Antonio de Areco. La idea era agasajar a la prensa en su día con un asado, pero también con una prueba de manejo off-road con sus L200.

Ese campo, que alguna vez perteneció a la familia Güiraldes (descendientes de Ricardo, el autor de “Don Segundo Sombra”) reúne varias condiciones que lo hacen ideal para este tipo de eventos: tiene un casco histórico en impecables condiciones, la casa está en el centro del terreno, bien alejado de la ruta y curiosos. Además, cuenta con los clásicos caminos internos de tierra, en plena llanura pampeana, pero también con una tosquera con grandes desniveles, vados y planos inclinados para poner a prueba el chasis y la transmisión de un vehículo todo terreno.

Después del asado, después de la travesía off-road, después del café y justo cuando un payador comenzaba a rasguear su guitarra, el periodista Fernando Fideleff (AltaPerformance, InfoAuto) me presentó a uno de los encargados de la estancia y me sumó a una curiosa charla que estaban manteniendo desde hacía unos minutos.

“Sí, fue el mes pasado. Vinieron unas 50 personas, entre los cuales había unos diez alemanes. Llegaron en una caravana con autos y kombis de Mercedes-Benz. Estuvieron preparando el evento durante una semana”, relataba el testigo.

El preparativo previo incluyó el armado de una pista todo terreno dentro del campo y el alistamiento de una variada flota de pick-ups. “Había una de cada marca: Toyota, Ford, Chevrolet, Nissan, Volkswagen y Mitsubishi iguales a estas”, contaba el hombre, mientras señalaba a las L200 de Alfacar, estacionadas bajo un monte de eucaliptus.

“Estuvieron dos días, comieron asado e hicieron muchas mediciones con cada camioneta. Me dijeron que Mercedes-Benz quiere fabricar una pick-up, ¿no sería bárbaro? Mi abuelo tuvo una 220D”, recordó.

-¿Y le hicieron firmar algún contrato de confidencialidad?, pregunté.
-No, se ve que no estaban muy preocupados por eso. Incluso, cuando se fueron, se dejaron olvidados varios cuadernos con algunas anotaciones que habían hecho. Cuando los llamé al otro día se mostraron muy aliviados. Pensaron que los habían perdido. Volvieron a buscarlos.

-¿Y recuerda qué decían esos cuadernos?
-No mucho, eran números. Mediciones de los tamaños de las pick-ups y otros datos. Yo de esto no entiendo mucho. ¿Pero no sería linda una pick-up Mercedes-Benz?

-Sí, sería.

C.C.

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Cómo Autoblog descubrió la pick-up de Mercedes (tres años antes)
El campo de San Antonio de Areco donde Mercedes-Benz probó a todas las pick-ups del mercado, en 2012.

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