Como quedó claro en varios de los comentarios de la presentación de la semana pasada (ver nota), hay varios lectores de Autoblog que a pesar de haberme dado una muy cálida bienvenida (¡se agradece!), no están muy inmersos en el tema de las motos. Por eso, me gustaría contarles en pocas palabras qué hace que este segmento particular de la Honda CB 150 Invicta sea cada vez más exitoso.

Hablo de las Sport Urbanas, un rubro donde -básicamente- motos de menor tamaño y cilindrada (además de precio más accesible), heredan el diseño y algunas de las características mecánicas de sus hermanas mayores. La idea es conquistar a un público que sueña con más, pero no llega. Algo así como una Ferrari 458 Italia, pero con el motor y el precio de un Fiat 500. ¿Se entiende?

Honda Motor de Argentina ya participaba en este segmento con su CBX 250 Twister, pero necesitaba hacerlo con un modelo más accesible, competitivo y con diseño actualizado. Aquí es donde aparece la nueva CB 150 Invicta: la Sport más barata del mercado.

Como “nuevo crítico de motos de Autoblog” -tal como me apodó CC, cuando se nos presentó la oportunidad de abrir esta nueva sección en el sitio-, tuve la Invicta en el garage una semana.

Y esto es lo que tengo para decir.

DESDE ABAJO

Gracias a las líneas agresivas y deportivas -sumado a detalles como el faro trasero con tecnología led, al escape, al silenciador y las llantas de 17 pulgadas en color negro mate-, la Invicta no pasa desapercibida.

Cuenta con neumáticos sin cámara de medida 80/100/17 (adelante) y 110/80/17 (atrás), que resultan muy adecuados. La prioridad es cuidar el bolsillo del usuario, antes que la estética o un extra en desempeño, como sí ocurre con modelos más caros. Sin dudas, los usuarios lo agradecerán a la hora de renovar los cauchos.

Otro punto a destacar es el cubre-cadena de transmisión, que es del tipo cerrado: protege a los componentes de la tierra y el agua, y permite ser lubricada sin ensuciar la llanta, a través de la tapa de inspección.

DESDE ARRIBA

Al ponerla en contacto, lo primero que vemos es el tablero -completamente digital- encendiéndose y chequeando que su funcionamiento sea correcto. Cuenta con reloj, medidor de combustible, indicador de neutro, luz de giro y luz alta. También hay botones de selección y puesta en cero. Un odómetro total, dos parciales y, por supuesto, velocímetro y tacómetro. Además del tablero, se encienden las luces de posición delantera y trasera. Cuando le damos arranque, se enciende la luz baja. Está alimentada por el alternador.

Me gustaría destacar la posición de manejo: la disposición del manubrio, pedalines y asiento obligan (en el buen sentido de la palabra) a tener que sentarse bien erguido. Esto implica que el peso del cuerpo recaiga sobre el asiento y no sobre los brazos y hombros, favoreciendo un manejo muy relajado. Teniendo en cuenta que el usuario al que apunta es de los que más horas pasan a bordo, sin dudas es un atributo que agradecerá el físico.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

El motor es el conocido OHC (un árbol de levas a la cabeza) monocilíndrico, de cuatro tiempos, 150 centímetros cúbicos, 14 cv a 8.500 rpm y 13 Nm de torque a 6.500 rpm (similar al de la CG Titan). Tiene carburador y arranque electrónico o por patada.

La transmisión es por cadena y la caja, de cinco velocidades.

COMPORTAMIENTO

Una vez en movimiento, hay varios factores que hacen que la moto tenga un buen comportamiento. Y, sin dudas, uno de ellos son los frenos. Gracias a los discos delanteros y traseros (bien por Honda), provee una potencia de frenado excelente y una sensación al tacto que brinda mucha seguridad. Realmente, es uno de los puntos más fuertes de esta moto, junto con la docilidad de su accionamiento.

En segundo lugar, ubicaría a la suspensión. Gracias a la horquilla telescópica (117 mm), al monoamortiguador trasero (113 mm) y a un gran trabajo de calibración, se puede decir que se comporta muy bien en todo tipo de situaciones (siempre respetando su hábitat, el asfalto).

Traté de desafiarla en autopistas, calles empedradas y hasta pasando por lomos de burro mucho más rápido de lo normal y la moto nunca se sintió incómoda. Cabe destacar también que el chasis no produce ningún ruido cuando pasamos sobre imperfecciones. Es un punto muy importante que hace al buen andar.

¿Su fuerte? Definitivamente, el consumo. Aunque no se acerque a los 1,7 litros declarados por el fabricante, obtuvimos unos más que aceptables 2,8 litros cada 100 kilómetros, con una mano no-tan-liviana. Para empezar a sentir el motor, no piensen en pasar los cambios antes de las 7.000 rpm. En condiciones normales de peso y viento, alcanza los 120 km/h a unas 9.000 rpm.

Con respecto a la transmisión, noté un accionamiento un tanto áspero (por lo menos en nuestra unidad), pero nada que no se pueda acomodar regulando a gusto el embrague. Personalmente, le agregaría una marcha extra para evitar que el motor se venga abajo entre cambio y cambio (sobre todo entre primera y segunda) o tener que pasarlo a elevadas rpm.

CONCLUSIÓN

Debo reconocer que me soprendí cuando más de una persona se me acercó en un semáforo para fotografiar la moto o para preguntarme por ella. Otros, simplemente levantaban el pulgar. Es evidente que el mercado estaba esperando una reacción de Honda para este segmento cada vez más demandado. Y que la estética de la Invicta agrada a muchos. Porque, una vez más, esa es la clave de este segmento.

Luego de haberla probado por una semana -y de comprobar que tiene mucho para ofrecer por su bajo precio-, me quedó claro por qué la Invicta es una moto a la que muchos aspiran a tener hoy.

Eso se llama se llama tener timing.

Manuel Ledesma
Producción fotográfica: Matías Albin

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Crítica: Honda CB 150 Invicta
Estética deportiva. Pero orientada al usuario urbano. Es la receta de las Urban Sports.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
La posición de manejo es bien erguida. Está pensada para manejar muchas horas sin cansancio.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
Freno a disco delantero, correcto.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
Y también trasero. Bien por Honda.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
Silenciador de buen diseño y cadena de transmisión protegida.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
La estética es uno de los puntos fuertes de la Invicta.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
Tablero completamente digital.

Y mandos cómodos en el manillar.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
Las luces traseras son de leds.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
El motor es similar al de la Honda CG Titan.

Crítica: Honda CB 150 Invicta
Atentos con la competencia.

Crítica: Honda CB 150 Invicta

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Honda CB 150 Invicta
Origen: Argentina
Precio: 25.400 pesos
Garantía: un año o 12 mil kilómetros
Comercializa: Honda Argentina (www.motos.honda.com.ar)

MOTOR
Tipo: monocilíndrico, 4 tiempos, OHC refrigerado por aire.
Cilindrada: 149 cc
Potencia: 14 cv a 8.500 rpm
Torque: 13 Nm a 6.500 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: por cadena.
Caja: cinco velocidades.

CHASIS
Suspensión delantera: Horquilla telescópica de 117 mm.
Suspensión trasera: Brazo oscilante con monoamortiguador de 113 mm.
Frenos delanteros: disco 240 mm.
Frenos traseros: disco 220 mm.
Neumáticos: 80/100/17 adelante y 110/80/17 atrás

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 120 km/h
Consumo medio: 2,8 l/100km

DIMENSIONES
Largo / ancho / alto: 2.045 mm / 751 mm / 1.060 mm
Distancia entre ejes: 1.325 mm
Peso en seco: 127 kg
Tanque de combustible: 12 litros

EQUIPAMIENTO
Faro trasero con tecnología LED
Tablero digital
Silenciador de escape color negro
Cubre cadena de transmisión
Arranque eléctrico y por patada
Caballete central y pie lateral

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