Por Federico Kirbus
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¿Quién y cuándo, exactamente? ¿Color aluminio, blanco o plata, como los Porsche actuales de los jeques árabes?

Las discusiones sobre la tonalidad de las máquinas de carrera alemanas llevan años. Pero recién ahora surgen datos que a todas luces son ciertos, verídicos y sobre todo lógicos y convincentes.

Sucedió a comienzos de 1934, año de nacimiento de la Fórmula hasta 750 kilos, y todo se debe a un comentario que Alfred Neubauer difundió a través de su biografía “Hombres, Mujeres y Motores” (1958).

Allí, el Gordo sostiene que el día previo al Eifel-Rennen del 3 de junio de 1934 en Nürburgring, en el pesaje los Mercedes W25 excedían el límite del reglamento en algo así como un kilo. Y entonces se le ocurrió hacer lijar durante la noche la carrocería pintada de blanco (el color oficial alemán), para entrar así en Fórmula. Es que también la laca pesa. Un automóvil de pasajeros moderno lleva... ¡hasta 17 kilos de pintura!

Pero he aquí que esa carrera era de Fórmula Libre, con la exigencia de que ya el día sábado, en la clasificación, cada auto debía llevar pintado el color y el número de identificación con el que correría el domingo.

Es más: fotos de la época muestran a las máquinas en el pesaje del sábado sobre la balanza, con las cubiertas puestas, que según la tolerancia reglamentaria podían quitarse en tal trance.

En definitiva, en las primeras carreras, según la Fórmula 750 kilos, los Mercedes corrieron pintados de blanco para ser pulidos a medida que pasaban las carreras hasta aparecer “plateados”, por el color natural de la chapa. Neubauer inventó esta anécdota que, ahora sabemos, así nunca ocurrió.

Esa tonalidad fue la que, dos años antes, originó el mote original “Silberner Pfeil” o bien “flecha plateada”. Fue en el Avus-Rennen de Berlín, el 22 de mayo de 1932, donde participó Manfred von Brauchitsch con un Mercedes-Benz SSKL semi carenado con chapas de aluminio, pero desprovisto de pintura. Al pasar frente al control, fue descrito por el comentarista Paul Laven (una especie de Luis Elías Sojit alemán) justamente como “saeta plateada”.

Von Brauchitsch ganó ese día con el por entonces espectacular promedio de casi 185 kilómetros por hora. Es decir, veloz como flecha de indio.

El hombre que inventó a las Flechas de Plata
Von Brauchitsch con su SSKL semi aerodinámico en Avus, 1932.

El hombre que inventó a las Flechas de Plata
Alfred Neubauer se adjudicó la creación del nombre Flecha de Plata en 1934.

El hombre que inventó a las Flechas de Plata
Pero el locutor alemán Paul Laven lo utilizó por primera vez el 22 de mayo de 1932, para definir al Mercedes de Von Brauchitsch.

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