La presidenta Cristina Kirchner inauguró ayer la ampliación de la fábrica de neumáticos que Pirelli tiene en Merlo. Demandó una inversión de 110 millones de dólares, generará 300 nuevos puestos de trabajo y permitirá mejorar la balanza comercial de la compañía en 60 millones de dólares.

Allí la mandataria destacó los resultados de la política “uno a uno”, que obliga desde el año pasado a las autopartistas y fabricantes de autos a compensar sus importaciones con exportaciones de productos locales.

"La conducta y el compartamiento de Pirelli, que ayuda mucho al proceso que se emprendió a partir de 2003, es un ida y vuelta que se tiene que dar en todos los órdenes de la vida. Vos me ayudás, yo te ayudo, y entre los dos sacamos las cosas adelante. Con aquellos que se portan bien, el gobierno se porta mejor. Y Pirelli comprendió esta realidad desde un primer momento", señaló en su discurso.

La inversión de Pirelli está destinada a la producción de neumáticos radiales de camionetas, que hasta hoy se importaban. Y forma parte de un proyecto más ambicioso de 600 millones de dólares que incluye la construcción de una nueva planta en el partido bonaerense de Zárate.

Franco Livine, presidente de Pirelli Argentina, explicó que la inversión permitió adaptar la planta a la nueva tecnología Green Performance, con "un incremento de la producción del 20 por ciento que le permitirá pasar de 5 a 6 millones de neumáticos al año" y un promedio de 7.200 cubiertas por día.

Este proyecto fue financiado en un 45 por ciento por el Programa del Bicentenario y forma parte de un plan de inversiones general de Pirelli de 600 millones de dólares para los próximos tres años con una creación de 1.500 nuevos empleos.

La ampliación de esta planta permitirá abastecer de neumáticos a los modelos de camionetas que se producen en el país Volkswagen Amarok, Ford Ranger y Toyota Hilux, que hasta hoy debían ser importados.