Con el nombre de Enrique Díaz Sáenz Valiente fue un apasionado de la aviación y un maestro en el manejo de las armas. Fue bicampeón mundial en la disciplina de Tiro y medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 1948.

Con el seudónimo de Patoruzú, fue uno de los Gentlemen Drivers más aguerridos de los años ’50. Corría por hobby, con códigos de caballero. "Gano la primera etapa y me vuelvo, porque tengo cosas que solucionar en Buenos Aires", dijo al largar el Gran Premio del Sur de 1939. Cumplió: ganó esa primera etapa y abandonó para ocuparse de sus asuntos personales.

En 1954, Patoruzú Sáenz Valiente le compró a su amigo José María Ibáñez una Ferrari que recién había llegado a la Argentina, procedente de Maranello.

La 375 MM Spyder era un avión, con su motor V12 4.5 de 340 caballos de potencia.

Después de volcarla en su debut, en los 1.000 Kilómetros de Buenos Aires, Ibáñez había ganado cuatro competencias al hilo de autos sport.

En manos de Sáenz Valiente, la seguidilla de triunfos continuó. En septiembre de 1954, durante el Gran Premio de Tres Arroyos, Patoruzú se enfrentó en la ruta a los mejores autos sport y de Turismo Carretera del momento.

Los aplastó.

Allí logró establecer, por primera vez en el automovilismo argentino, una velocidad media superior a los 200 km/h. Fueron 210,5 km/h, para ser más exactos, con picos de 275 en las rectas.

En manos de Ibáñez, Sáenz Valiente y Carlos Najurieta, la 375 MM se convirtió en una máquina invencible, logrando los campeonatos argentinos de Sport de 1954 y 1955.

Su decadencia comenzó el 20 de junio de 1957, cuando César Rivero la enroscó a un árbol durante las prácticas para los 1.000 Kilómetros de Buenos Aires. El motor quedó inservible y le pusieron –¡oh, sacrilegio!- un V8 de Ford.

Como ocurrió con muchas otras Ferrari, la 375 MM Spyder abandonó la Argentina durante los años ’80 y pasó por las manos de numerosos coleccionistas extranjeros.

Restaurada a su estado original, con nuevo motor V12 de Maranello y en condiciones de participar en competencias de autos clásicos, la Ferrari de Patoruzú saldrá a subasta el próximo 11 de mayo, en Mónaco.

La casa de remates RM Auctions espera obtener un valor entre 3,3 y 4,1 millones de euros.

La importancia que los subastadores le dieron a este auto los llevó a producir el video documental que se puede ver a continuación.

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VIDEO: Historia de la Ferrari 375 MM Spider