En noviembre del año pasado, el ejecutivo español Emilio Sáenz asumió como CEO de Volkswagen Argentina. Sáenz reemplazó en la gestión de la terminal de Pacheco al austríaco Viktor Klima, quien conservó la presidencia del directorio de la empresa y su cargo como titular de Adefa.

En estos primeros meses de trabajo, Sáenz no había brindado entrevistas a la prensa, pero este mes rompió el silencio con un reportaje publicado en la revista Apertura.

El principal objetivo de Sáenz será aumentar la productividad de Pacheco: el régimen actual es de 520 vehículos diarios, con 330 Amarok, 190 Suran y 65 carrocerías de esta familiar, que se envían a la planta brasileña de Curitiba, para su montaje final.

"Estamos prácticamente a full, con tres turnos, más sábados a la mañana y domingos a la noche. Tenemos que optimizar muchísimo los procesos para ser más productivos. Es un desafío interno. No tiene nada que ver con la economía, ni con el tipo de cambio o la inflación. Es lo que nos falta para alcanzar el nivel de otras plantas. Eso no significa mandar un 20% de la plantilla al desempleo. Sino, con ese 20%, hacer más autos", afirmó.

Sin embargo, admite que una restricción es la ecuación financiera: "Hacer un auto en la Argentina cuesta el doble que en España, cuando los salarios son la mitad. Principalmente, porque los costos son más altos y porque estamos en una situación inflacionaria en la que, cada año, suben los salarios un 25% y, al contrario, el peso se mantiene fuerte en la paridad contra el euro. Las ecuaciones son complicadísimas. Hoy la Argentina sólo es competitiva para exportar a Brasil. A Brasil y punto final".

Otro de los objetivos del trabajo de Sáenz estará puesto en la calidad de los productos: "Todavía tenemos que alcanzar una ligera brecha, que nos ocasiona que debamos hacer algún re-trabajo adicional sobre cada vehículo, para que salga de aquí con calidad Volkswagen. Lo lograremos invirtiendo. Este año, 2012, es fundamental para ponernos en forma. Adelgazar mucho y estar listos para la fase de competición. Delante nuestro tenemos una competencia interna muy dura: con los compañeros de Hannover con las Amarok y con los de Curitiba, por las Suran".

Este año, la pick-up de VW comenzará a ensamblarse en Alemania, a un ritmo de 170 unidades diarias, con kits de piezas enviados desde la Argentina: "Es un desafío y, a la vez, un riesgo", asegura Sáenz.

"Para ello invertimos 20 millones de dólares para instalar un centro logístico en Tortuguitas, donde 200 personas recibirán los componentes de los proveedores y armarán los containers que se despacharán a Hannover. Para ello, debemos cumplir con los mismos estándares de calidad en tiempos y formas. Y somos competitivos o somos competitivos. No hay elección posible. Esta unidad tiene que ser la mejor fábrica de América del Sur. Nos falta bastante", declaró.

"Para eso me han traído", concluyó.

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