Jorge Antonio Fernández García, el empresario mexicano también conocido por su apodo Joan Fercí, firmará hoy con el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, un convenio de radicación para producir en esa provincia vehículos deportivos con la marca Lamborghini.

Fercí es el titular de los derechos de la marca italiana en nuestra región, los cuales adquirió en 1994 por el término de 99 años antes de que Lamborghini fuera comprada por el Grupo Volkswagen.

El empresario se propone fabricar en Santiago del Estero tres modelos de diseño propio, llamados Alar, Coatl y Miura. Utilizarán motores de doce, ocho y seis cilindros. La idea de Fercí es comenzar la producción de las primeras piezas durante el primer semestre del 2011. La fabricación concreta de los primeros autos podría demorar hasta dos años.

Los precios de las versiones más accesibles oscilarían entre 150 mil y 160 mil dólares, una diferencia sustancial con los casi 400 mil dólares que costaría radicar en la Argentina un Lamborghini made in Italy.

*** Nota del diario El Liberal (Santiago del Estero) “No hay ninguna planta de autos deportivos en América Latina”

El presidente de la empresa Lamborghini Latinoamérica, Jorge Antonio Fernández García llegó ayer a Santiago del Estero tras el proyecto de producción en esta provincia de tres modelos de automóviles super deportivos de la compañía de origen italiano y de quien el ejecutivo tiene su representación en toda Latinoamérica.

Fernández García presentó hace unos meses un proyecto para radicar aquí una fábrica boutique de estos vehículos, lo cual fue anticipado por EL LIBERAL.

Hoy, la empresa prevé avanzar un paso más en esa dirección. Firmarán con el gobernador Gerardo Zamora un convenio en el cual se establecerán parámetros generales sobre la instalación de la compañía, que podría comenzar a producir a pequeña escala las piezas necesarias para los modelos que quiere fabricar aquí, en los próximos 3 a 4 meses.

Aún resta un largo camino para lograr el objetivo final de la firma que es la producción íntegra de 3 modelos: el Alar, el Coatl y el Miura II. Fernández García, director, diseñador y accionista de Lamborghini junto a Hugo Tonero, coordinador ejecutivo regional dialogaron ayer con EL LIBERAL.

García estima que la Argentina y Santiago en particular es el punto ideal para establecer una fábrica que podría vender no solo al mercado interno sino también exportar a todo el Mercosur estos vehículos. Una de las claves está en la competitividad que tendría un emprendimiento de estas características frente a la importación. En este sentido, los dos primeros modelos costarían unos U$S150 a U$S160 mil mientras que hoy un Lamborghini importado de Italia, no baja de los 400 mil euros el más barato.

-¿Cómo es la iniciativa de traer a Lamborghini a Santiago?
-La firma Automóviles Lamborghini Latinoamérica SA de la cual soy presidente se fundó en 1994, mientras pertenecía al grupo Chrysler. Comenzamos en Mexico y luego creció a toda América latina. Tenemos tres convenios con Italia. Uno es la distribución para América latina de los automóviles Lamborghini hechos en Italia, la administración de todo el merchandising relacionado con la marca y la tercera, es el diseño y la producción de automóviles diseñados tanto en Italia o por una casa matriz nuestra para fabricación en América latina.

-¿Cuál de estas tres posibilidades se piensa traer a Santiago?
-Nosotros comenzamos hace 3 años el diseño de un automóvil en la Argentina, contratamos diseñadores de la UBA y los fuimos preparando. De esa manera, desarrollamos el Automóvil Lamborghini Argentino (Alar) junto con el Coatl. El más distintivo de los Lamborghini ha sido el modelo Diablo, pero sobre este Alar que ha sido diseñado en 100% y patentado en la Argentina se pretende ahora establecer la fábrica en Santiago para salida tanto nacional como para exportación.

-¿Ustedes creen que hay un mercado a nivel nacional que puede estar demandando este vehículo?
-Efectivamente. Cuando se hace un análisis del Mercosur, hay más de 10.400 vehículos que se importan anualmente de altísima gama, pero no hay ninguna planta de autos deportivos en América latina.

-¿Cuál es el proyecto industrial para Santiago, ensamblar o producir?
-Nosotros ya desarrollamos la matricería, los moldes, las estampas para estos dos Lamborghinis que proyectamos. Vamos a fabricar la carrocería que es fibra de carbono con resina epóxica y unas partes de aluminio. El chasis también es hecho por nosotros al igual que los interiores, parabrisas, vidrios, etc. Lo que se trae en un inicio es el motor y la caja, que vienen de Italia, de ahí en más el resto es hecho por nosotros.

-¿Van a producir también las partes de cada auto?
-Trabajamos con muchos autopartistas en forma local, aunque son nuestras las matrices y los moldes, los damos a ciertas empresas para que también las produzcan. Lo importante que vemos aquí en Santiago por la repercusión de Lamborghini es que además de formar mano de obra en forma directa vamos a crear fuentes de trabajo en forma indirecta, ayudando a la industria autopartista a que se desarrolle tanto a nivel local como regional.

-¿Qué tiempos manejan para la puesta en marcha del proyecto?
-Se van a manejar dos tiempos. Estamos firmando mañana (por hoy) un convenio con el Gobierno de Santiago del Estero donde se establecen los parámetros generales del establecimiento de nuestra empresa aquí. La idea es dividir en tres etapas. En la primera, vamos a traer algunos de nuestros productos, vamos a hacer algo de ensamble con nuestras propias matrices. Simultáneamente, vemos el desarrollo de nuestra planta productora que sería en Termas de Río Hondo. Eso puede llevar un año o año y medio para que arranque por primera vez la planta con una prueba piloto. Pero vamos a estar produciendo piezas en pequeña escala, probablemente en los próximos 180 días. Sobre todo para ir capacitando gente que van a estar colaborando con nosotros.

-¿Qué capacidad de producción anual tendrá la planta?
-Tenemos una proyección para el primer año de 12 unidades. En un principio son producciones muy pequeñas, artesanales, no es una producción automatizada. El máximo al que vamos a llegar son 300 unidades por año y con 3 modelos, uno de 12 cilindros, uno de 8 cilindros y otro de 6. También está una posibilidad para desarrollar un automóvil eléctrico que se fabricaría en combinación con la tecnología que tiene la UTN pero en Buenos Aires.

-¿Qué parte de la producción se piensa hacer en Las Termas?
-En Las Termas probablemente se va a poner la planta de producción, pero tendrá que salir un decreto que esperamos que sea en febrero o marzo. En tanto, el entrenamiento y el ensamble inicial probablemente lo hagamos aquí en Santiago del Estero en tanto se vayan acomodando todas las cosas. Estamos viendo un lugar.

Avanza la radicación de <em>Lamborghini Latinoamérica</em> en Santiago del Estero
Avanza la radicación de <em>Lamborghini Latinoamérica</em> en Santiago del Estero

(Gracias a Joaquín C. por el dato)

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